Jardín vertical hidropónico: cómo funciona un sistema recirculante sin toma de agua ni desagüe

Por Víctor y Marco9 min de lectura

Jardín vertical hidropónico recirculante en el hall de un edificio

Los sistemas hidropónicos son una de las formas más técnicas y eficientes de crear un jardín vertical con plantas vivas. En lugar de depender de macetas o de mucho volumen de sustrato, las plantas reciben el agua y los nutrientes a través de una solución nutritiva que circula por el propio sistema.

Eso permite instalaciones mucho más controladas y, sobre todo, aprovechar el agua de una manera mucho más eficiente. Pero no todos los jardines hidropónicos funcionan igual: cambian la configuración, los sistemas de riego y la forma de recircular. El sistema que diseñamos e instalamos en Verdetop es hidropónico recirculante, con depósito de agua propio.

En resumen

  • El agua sale de un depósito, una bomba la sube, recorre el jardín, se recoge abajo y vuelve al depósito.
  • Por eso no necesita toma de agua ni desagüe conectados a la pared.
  • Gasta menos agua que un riego de un solo uso: solo se repone lo que consumen las plantas y lo que se evapora.
  • No existe un modelo estándar: el depósito, la bomba, la estructura y las plantas se dimensionan para cada espacio.

Ventajas de un jardín vertical hidropónico

Menor consumo de agua

La recirculación recupera el agua que atraviesa el sistema y la reutiliza. Es la gran diferencia frente a los sistemas en los que el agua se usa una vez y acaba en el desagüe.

No necesita toma de agua

El jardín funciona con su propio depósito, así que no hace falta una conexión permanente a la red en el punto donde está la pared. Esto abre la puerta a espacios donde una instalación hidráulica convencional sería complicada.

No necesita un desagüe convencional

Al trabajar en circuito cerrado, el agua se recoge y vuelve al depósito. El jardín no recibe agua de la red continuamente para expulsar el sobrante por un desagüe.

Aprovechamiento de agua y nutrientes

La solución nutritiva circula y regresa al depósito, lo que permite gestionar de forma controlada tanto el agua como la nutrición de las plantas.

Más control del cultivo

La hidroponía permite controlar con precisión los parámetros del agua y de la nutrición, y adaptar el diseño a las especies elegidas y a las características de cada jardín.

Vegetación también en interior

Cuando la luz, la temperatura y la humedad son adecuadas, o se complementan con soluciones específicas, un sistema hidropónico funciona también en interiores: oficinas, locales, viviendas y otros espacios donde un jardín convencional no tendría sentido.

Diseño personalizado

La estructura y el sistema se plantean según la superficie, la forma de la pared, la ubicación del depósito, la luz y las plantas elegidas. Por eso no trabajamos con un único modelo cerrado.

Un jardín vertical hidropónico que no necesita toma de agua

Una de las grandes ventajas de nuestro sistema es que no tiene que estar conectado a una toma de agua de la vivienda, local u oficina. El agua se almacena en un depósito integrado en la instalación y, desde ahí, una bomba la impulsa hasta la parte superior del jardín. La solución nutritiva se reparte por el sistema de cultivo, llega a las raíces y el sobrante se recoge y vuelve al depósito.

Esquema del circuito cerrado: depósito, bomba, jardín vertical, recogida y retorno
El circuito cerrado: depósito → bomba → distribución → raíces → recogida → depósito.

El mismo volumen de agua hace así múltiples ciclos dentro de la instalación. Esto cambia por completo el planteamiento respecto a un jardín que necesita agua de la red continuamente y evacuarla después.

Tampoco necesita un desagüe convencional

Como el sistema es recirculante, no hace falta un desagüe conectado de forma permanente para evacuar el agua de riego. El agua no se usa una vez para tirarla: vuelve al depósito y sigue formando parte del circuito.

Esto resulta especialmente útil donde instalar una toma de agua o conectar un desagüe sería complicado, caro o directamente imposible: determinados interiores, oficinas, locales comerciales, viviendas o terrazas sin una instalación hidráulica preparada para un jardín vertical.

Importante

Que el sistema no necesite toma de agua ni desagüe no significa que cualquier pared sea válida. Antes hay que estudiar dónde van el depósito, la bomba, la distribución y la estructura, y comprobar la seguridad y el acceso para el mantenimiento.

Cómo funciona el circuito hidropónico, paso a paso

Diagrama de un jardín vertical hidropónico: depósito, bomba, distribución del agua, raíces y recogida
Recorrido del agua en un jardín vertical hidropónico recirculante.

1. El agua se almacena en un depósito

El sistema tiene un depósito donde se guarda el agua que usará el jardín. En el mismo circuito se gestiona la solución nutritiva, según las necesidades del sistema y de las plantas elegidas.

2. Una bomba impulsa la solución nutritiva

Una bomba hidráulica lleva el agua desde el depósito hasta la parte superior del jardín. El caudal y el funcionamiento se dimensionan según las características de cada instalación.

3. El agua se reparte por el jardín

Desde arriba, la solución nutritiva se distribuye por los elementos de cultivo y las raíces reciben el agua y los nutrientes que necesitan.

4. El agua vuelve al depósito

Tras recorrer el sistema, el agua se recoge en la parte inferior y regresa al depósito. Ahí empieza de nuevo el ciclo. No estamos regando para tirar el agua: la estamos haciendo circular dentro de un circuito.

Por qué un sistema recirculante consume menos agua

En un riego convencional, parte del agua se pierde por drenaje, por evaporación o por un reparto poco uniforme. En un sistema recirculante, el agua sobrante se recupera y vuelve al depósito, así que permanece dentro del circuito durante ciclos sucesivos.

Eso no quiere decir que no consuma agua: las plantas la usan y parte se evapora, por lo que hay que reponer esas pérdidas y hacer el mantenimiento correspondiente. Lo que sí se reduce es el desperdicio propio de un riego de un solo uso. Además, el circuito permite controlar mejor cuánta agua recibe el jardín y ajustar el funcionamiento a las condiciones reales.

No existe un jardín vertical estándar

Cuando hablamos de un jardín vertical hidropónico, no hay una configuración universal. No es lo mismo una pared de dos metros cuadrados en una vivienda que una instalación grande en un local comercial, ni una pared con buena luz natural que otra en una zona interior donde haga falta iluminación de apoyo.

La ubicación del depósito, la distancia hasta el jardín, la superficie, la altura, la fijación, el acceso para el mantenimiento de jardines verticales, las plantas, las condiciones ambientales y el diseño buscado afectan directamente al proyecto.

Puntos de revisión de un sistema hidropónico recirculante: plantas, goteros, canaleta, depósito, bomba, temporizador e iluminación
Los puntos que hay que prever desde el diseño para poder mantener el sistema.

Qué estudiamos antes de hacer un presupuesto

Para diseñar bien un jardín vertical hidropónico analizamos, entre otros aspectos:

  • Dimensiones de la superficie que se quiere cubrir.
  • Altura y anchura de la instalación.
  • Tipo de pared o estructura sobre la que se instalará.
  • Distancia entre el depósito y el jardín.
  • Disponibilidad de electricidad para el sistema de bombeo.
  • Iluminación natural disponible.
  • Temperatura y condiciones ambientales.
  • Selección de especies vegetales.
  • Sistema de riego y distribución.
  • Recogida y recirculación del agua.
  • Diseño y acabado final que se busca.

Solo después de valorar estos factores se puede decidir la configuración más adecuada.

Un sistema pensado para ahorrar agua, no para desperdiciarla

El depósito es el corazón hidráulico de la instalación: desde él se impulsa el agua hacia el jardín y, después de recorrerlo, vuelve. La reposición se limita a las pérdidas naturales, sobre todo el consumo de las plantas y la evaporación, más las operaciones de mantenimiento. El resultado es una superficie vegetal considerable con un consumo de agua mucho más controlado que un riego convencional de descarga.

Y como es un sistema con varias piezas trabajando juntas, conviene conocer sus cuidados: los explicamos en mantenimiento de un jardín vertical: pH, EC, abonado y limpieza y en los errores de mantenimiento más habituales.

Preguntas frecuentes

¿Un jardín vertical hidropónico necesita toma de agua?

No, si es recirculante con depósito propio. Una bomba sube el agua desde el depósito, el agua recorre el jardín y vuelve al depósito. Solo hay que reponer lo que consumen las plantas y lo que se evapora.

¿Necesita desagüe?

No necesita un desagüe conectado de forma permanente, porque el agua sobrante se recoge y vuelve al depósito. Sí hay que prever el vaciado y la limpieza del depósito dentro del mantenimiento.

¿Consume mucha agua un jardín vertical hidropónico?

Menos que un riego de un solo uso, porque el agua se reutiliza en cada ciclo. Sigue consumiendo agua por la absorción de las plantas y la evaporación, así que hay que reponer periódicamente.

¿Se puede poner un jardín vertical hidropónico en interior?

Sí, cuando la luz, la temperatura y la humedad son adecuadas o se complementan, por ejemplo con iluminación específica para plantas. Además necesita un punto de electricidad para la bomba.

¿Qué mantenimiento necesita?

Revisar el nivel del depósito, la bomba y los filtros, medir pH y EC de la solución nutritiva, limpiar el circuito y podar o sustituir plantas cuando haga falta.

¿Tienes una pared y quieres convertirla en un jardín vertical?

Si quieres un jardín vertical hidropónico, estudiamos el proyecto contigo. No necesitas saber qué depósito, bomba, estructura o plantas hacen falta: cada proyecto se presupuesta a medida según las características reales del lugar. En un jardín vertical hidropónico, la primera pieza que hay que diseñar no es la planta: es el espacio donde va a vivir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *